Aunque seguramente has oido hablar sobre este trastorno asociado a los adultos, es cierto que también podemos observarlo en niños. Si embargo, el bruxismo infantil no se considera una patología, ya que tiende a desaparecer en la adolescencia.

Veamos que lo produce, como detectarlo y que acciones podremos llevar a cabo para tratarlo.

 

¿De qué se trata?

Es el hábito de apretar especialmente durante la noche, en forma natural para estimular la dentición y favorecer la formación ósea y muscular. Observando una disminución con la aparición de los incisivos y las muelas permanentes.

Ahora bien, si no desaparece o se mantiene en el tiempo, cabe la posibilidad que ocasione problemas, como por ejemplo; dolores musculares, de cabeza, oído, desgaste en las piezas dentales. Es aquí cuando realmente conviene acudir inmediatamente al ortodoncista para valorar la causa física.

Causas:

1. Recambio dentario; el cambio de dentición temporal a permanente.

2. Estrés.

3. Hiperactividad.

4. Mal oclusión; la incorrecta alienación de los dientes, lo que podría traducirse en el incorrecto cierre entre mandíbulas. 

Soluciones:

Nuestra visión va de la mano en diagnosticar correctamente la razón, para así recomendar un tratamiento adecuado. Sí en casa podemos bajar un poco los niveles de ansiedad que pueden presionar a nuestro peque para hacerlo sentir mas relajado, es un aspecto importante desde el punto de vista psíquico.

Sin embargo, por otra parte el punto de vista físico. Debe ser descartado que el origen del problema provenga a nivel dental. De ser así, utilizar según la edad, el tratamiento ortodóntico u ortopédico que mejor convenga.

Si piensas que tu peque tiene alguno de estos síntomas, problemas de hábito o alienación en sus dientes. Sin importar se edad o estar aún presente dientes de leche, consulta con nosotros, en AE CLÍNICA DENTAL estaremos encantados de buscar lo mejor para el y la familia.