Conforme los adolescentes crecen, se enfrentan a determinados problemas dentales, como el uso de ortodoncia o la extracción de las muelas del juicio. Muchos de estos procedimientos son una parte normal de la vida, otros son tratamientos dentales que los dentistas utilizan para asegurar la buena salud bucal.

Debido a los deberes con la escuela, puestos de trabajo, actividades deportivas o sociales, se incrementa la susceptibilidad a los problemas dentales, como por ejemplo, las caries. La mejor manera para los adolescentes disfrutar de una bonita sonrisa y unos dientes saludables, es continuar los buenos hábitos orales iniciados tempranamente en la infancia.

Principales detonantes para la salud oral deficiente y soluciones: 

– La ortodoncia es más que una bonita sonrisa, unos dientes rectos también son más fáciles de limpiar, promueven unas encías saludables, dan un aspecto facial equilibrado y son menos propensos a fracturarse. La higiene adecuada durante el tratamiento, es especialmente clave para un éxito garantizado en todos los aspectos.

– Las muelas del juicio, también llamados terceros molares, no siempre tienen suficiente espacio para emerger al final de la adolescencia. Aquellas que se mantengan sumergidas debajo de la encía, pueden dañar los dientes cercanos o causar infecciones, necesitando una atención especial. La valoración con el dentista en esta época ayudará a prevenir las complicaciones relacionadas a dicho tema.

– El mal aliento o halitosis generalmente proviene de bacterias que se forman en la lengua. En muchos casos un simple cambio en los hábitos de higiene oral de un adolescente puede arreglarlo, comenzando con una buena higiene oral, cepillando la lengua y realizando visitas regulares a su dentista.

– El blanqueamiento de los dientes se puede realizar con pastas blanqueadoras, enjuagues bucales y cepillos de dientes. El dentista también ofrece opciones de tratamiento de blanqueamiento que se realizan en la consultorio o en casa. Es preferible esto, a elegir aquellos productos de venta libre que pueden realmente causar daños en la estructura de los dientes o tejidos de la boca.

– Los productos relacionados con el tabaco contienen toxinas que pueden causar varios tipos de cáncer, enfermedades de las encías, mal aliento, decoloración de los dientes. Es más fácil dejar el hábito de fumar antes que corregir las consecuencias.

– Los piercings orales pueden tener efectos adversos sobre la salud de la lengua, labios, mejillas y úvula. Los mismos pueden producir problemas orales asociados con la ingestión/aspiración de joyería, discapacidad del habla, dientes fracturados y recesión gingival. Los profesionales dentales son un gran recurso, ya que pueden educar a los adolescentes sobre los riesgos y posibles complicaciones de los piercings orales.

El trabajo en conjunto de los padres y el dentista, será siempre el camino correcto. El mejor plan para la salud bucal exitosa y sostenible en el tiempo que un adolescente se merece.